Daily Bread

Efesios 1:10 - << de reunir todas las cosas en Cristo, en la dispensación del cumplimiento de los tiempos, así las que están en los cielos, como las que están en la tierra. >>

El hijo unigénito, Cristo Jesús, nació en la dispensación del cumplimiento de los tiempos a redimir todas las cosas – y ahora el Padre supervisa las últimas horas de ese tiempo, llevando todo a una resolución completa en Cristo Jesús (Gálatas 4:4; 1 Corintios 10:11).  En estas horas finales antes de la creación de un cielo nuevo y tierra nueva, Dios está trabajando alistando cada parte y persona para este día glorioso (Santiago 5:7; Hechos 1:7; Mateo 24:36; 1 Corintios 15:24-28; Apocalipsis 20:4).  El Padre ha dado a Jesús un nombre que es sobre todo nombre, y ahora Él está ocupado con la administración (<< oikonomia >>) de Su reino.  Por Cristo Jesús, todas las cosas fueron reconciliadas a Dios, sean en el cielo o en la tierra (Colosenses 1:20).  No hay redención fuera de Jesús, y es a Él que toda las cosas tienen que venir para encontrar restauración.  El Padre y el Espíritu Santo están llamando activamente a los hombres a Jesús, y glorificando Su nombre en toda la tierra (Tito 2:11; Juan 6:44; 14:13; 16:13).  Están haciendo preparaciones en este momento para los eventos finales, por lo cual toda la creación estará librada a la libertad gloriosa de la redención que fue comprado por Cristo Jesús (Romanos 8:21-23).

El Padre le ha dado a Jesús a cargo sobre todo, y en Él todas las cosas están sumadas.  Su nombre y autoridad es superior a todos los otros (Filipenses 2:9-11).  Él es la cabeza sobre la iglesia, y el enfoque de todo en el cielo.  Cada potestad está sujeta a Él en el cielo y en la tierra, y Él reinará hasta que toda rebelión está arrojada, y el último enemigo, la muerte, está destruida.  Por el reino de Cristo Jesús, todo estará retornado a su orden original (1 Corintios 15:24-28; Hebreos 2:8; Isaías 65:17; 66:22; 2 Pedro 3:13; Apocalipsis 21:1).  Jesús fue manifestado para destruir las obras del diablo, y está fijado en esta eliminación completa y total. ¡Nosotros somos llamados a juntarnos con Él en su causa justa, y a predicar el evangelio del Reino!  Como ciudadanos del cielo e hijos de la luz, tenemos que permanecer contra toda rebelión e iniquidad.  Como herederos de Dios, y herederos juntos con Cristo, deberemos participar con Dios en Su administración en esta hora final (Daniel 9:24; 1 Tesalonicenses 5:5; Lucas 10:19; Marcos 16:17; Romanos 8:14-16; 13:14; Gálatas 5:16,25).

Sea Bendito

Pastor Mark Spitsbergen

Email: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

Teléfono: 858-566-1700

El Pan Diario Archivos: http://www.abidingplace.org/el-pan-diario.html

 

Efesios 1:9 - << dándonos a conocer el misterio de Su voluntad, según Su beneplácito, el cual se había propuesto en sí mismo .>>

Ha sido concedido a nosotros la habilidad de tener la revelación del misterio glorioso de la salvación.  Jesús vino, y el misterio fue revelado.  Por Su vida, las cosas escondidas, que habían sido guardadas en secreto, fueron conocidas.  En Cristo Jesús, Dios reveló el misterio de la comunión: un misterio que fue escondido desde los siglos, pero ahora está manifestado en Cristo; el misterio de la unidad (Colosenses 1:27-28; Efesios 3:9; 2 Corintios 6:16; 1 Pedro 1:10-12).  Dios, quien fue hecho hombre, también viviría y moraría en el hombre por la obra de redención (Colosenses 1:27; Juan 14:23; 1 Corintios 3:16; 1 Juan 3:24).  Por la predicación del evangelio, el poder milagroso de la palabra hablada transformaría los corazones de todos los que oirían, y establecería todos los que obedecerían en el reino de Dios, sin hacer caso de su nacionalidad o raza (Romanos 16:25-26; Efesios 3:3-6).

El misterio de la redención fue descubierto en el Cordero de Dios ofrecido en un altar hecho de madera – un árbol maldito – para pagar totalmente la pena del pecado de cada persona.  Allí Jesús reveló el amor desesperado del Padre a todo hombre.  El misterio de la salvación mostró la obra del Espíritu Santo, quien por la sangre de la cruz, cubriría el corazón de todos los que creerían, y produciría el milagro de una creación nueva.  Por la obra de la gracia asombrosa de Dios, Cristo Jesús sería formado en el corazón de todos aquellos quien lo recibirían.  Todos los que creerían serían el templo del Espíritu Santo donde Dios viviría y moraría.  Por el Espíritu del Señor, los caminos de Dios y Su ley serían inscritos no en tablas de piedra, sino en tablas de carne del corazón (2 Corintios 3:3; Hebreos 8:10; 10:16; 2 Pedro 1:4).  Todas estas cosas fueron << puestas en Él >> (protithemai), quien fue el Hijo modelo.

Jesús nos mostró todo lo bello acerca de la creación del hombre.  Él nos mostró la intención de Dios cuando Él dijo << Hagamos al hombre a nuestra imagen y conforme a nuestra semejanza >> (Génesis 1:26). En el misterio de la redención, Jesús vino como el último Adán y condenó todo pecado en la carne, probando que la injusticia no debió estar en el hombre, y por eso rompiendo cada demanda del pecado (1 Corintios 15:45-48; Romanos 8:1-3).  Por la transformación del Espíritu, ahora podemos poner la imagen de lo celestial y caminar en unión y acuerdo perfecto con el Padre (Tito 3:5; Juan 17:21-23).  Por la comunión que Jesús tenía con el Padre, Él nos modeló como caminar agradable a Dios, y ha llamado a todos para seguir en Sus huellas (1 Pedro 2:21; Mateo 3:17; 17:5; 2 Pedro 1:17; Colosenses 1:10).

Sea Bendito

Pastor Mark Spitsbergen

Email: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

Teléfono: 858-566-1700

El Pan Diario Archivos: http://www.abidingplace.org/el-pan-diario.html

Efesios 1:8 - << que hizo sobreabundar para con nosotros en toda sabiduría e inteligencia .>>

Todos los tesoros de sabiduría y conocimiento están escondidos en Cristo Jesús (Colosenses 2:2-3).  Por la vida de Jesús, Dios nos ha puesto a nosotros todas las riquezas de Su sabiduría y revelación, para que podamos conocer las cosas que son dadas libremente a nosotros por Él (1 Corintios 2:12).  Nuestro Padre celestial nos ha dado la habilidad de entender esas cosas que Él ha descrito en Su palabra.  Él quiere que entendamos la nueva creación y la autoridad que Él nos ha dado en Cristo Jesús.  Por tanto, Él quiere que seamos llenos del Espíritu de sabiduría y revelación – para que nuestros ojos estén abiertos a nuestra herencia (Efesios 1:17-18).  Es el deseo sincero de Dios que seamos llenos del conocimiento de Su voluntad en toda sabiduría y entendimiento espiritual, para que podamos entender totalmente y cooperar con Su voluntad (Colosenses 1:9).

En el Antiguo Testamento leemos acerca de un hombre llamado Bezaleel (Éxodo 31:1-2).  Su nombre significa <<la sombra de Dios.>>  El Señor lo llenó con el Espíritu de sabiduría, para que él pudiera crear esas cosas que nunca habían sido vista antes.  Por la sabiduría y revelación del Espíritu, a él le fue dado la habilidad de entender las cosas celestiales que fueron descritas por Moisés, y hacerlas en la manera para adornar el templo de Dios.  Desde el tiempo que él fue nombrado, su propósito era vivir tan cerca de Dios que estaba bajo Su sombra.  Fue allí donde recibió la gracia tan divina.  Todos nosotros quienes hemos llamado al nombre de Jesús, y puesto nuestra confianza en Dios, han sido asimismo nacido para el mismo propósito.  Debemos mostrar las alabanzas de Dios por esta impartición gloriosa del Espíritu de Dios.  Él nos ha dado la habilidad de ver con ojos que no lo han visto y oídos que no lo han oído, no han subido en corazón de hombres pero ahora está revelado a nosotros por el Espíritu Santo. (1 Corintios 2:9-10)

Cada uno quien ha sido usado por Dios para mostrar Su poder milagroso y soberano, fue llenado con el Espíritu de sabiduría.  Josué mandó el sol y la luna para que pare, y obedecieron.  Josué fue llenado con el Espíritu de sabiduría cuando Moisés había puesto sus manos sobre él (Deuteronomio 34:9).  Pero, al mismo tiempo, fue Josué, quien no salió de la puerta del tabernáculo después de que había tenido un encuentro con la presencia del Señor (Éxodo 33:11).  También, él moró bajo la sombra de Dios, y allí fue hecho sirviente de Moisés y un heredero de la unción (Números 11:28; Josué 1:1).

Jesús fue ungido con el Espíritu del Señor; y por esa unción predicó el evangelio (Lucas 4:18; Hechos 10:38).  Isaías hizo una lista de los atributos de la unción del Espíritu que fue dada a Jesús.  La primera cosa mencionada en la lista fue el Espíritu de sabiduría (Isaías 11:2).  Jesús podía ver el Padre hacer las obras.  Él funcionó y se movió en el conocimiento del Espíritu.  Jesús tuvo revelaciones de lo que estaba en el corazón y voluntad del Padre.  Esteban y Felipe fueron hombres usados poderosamente por Dios en señales y maravillas.  Una de las primeras cosas reportadas de ellos es que fueron llenos del Espíritu Santo y sabiduría (Hechos 6:3).  Tanto como Dios dio a José sabiduría y favor por el conocimiento del Espíritu, Él nos ha puesto lo mismo (Hechos 7:10; Génesis 41:15-16).  Porque de este conocimiento del Espíritu, los grandes reyes de la tierra sabían que el Espíritu de Dios existía en hombres, y un testigo del reino de Dios fue dado (Génesis 41:38; Daniel 4:8-9; 5:11-14).

El conocimiento de Dios y las revelaciones del corazón y mente de Cristo nos son comunicadas por el mismo Espíritu.  Tanto como nada estuvo escondido de Elías; hoy por la palabra de sabiduría, la palabra de conocimiento y el discernimiento de espíritus, nada debería estar escondido de nosotros (1 Corintios 12:8).  La sabiduría abundante de Dios ahora está expresada por nosotros mientras caminamos en el Espíritu  y funcionando en el misterio de la comunión y en unión con Cristo (Efesios 3:9-10; Colosenses 1:28; Juan 17:21-23).  La sabiduría y revelación que nos permite ver, causan fe para ser desbloqueada, y las obras milagrosas de gracia están expresadas por nuestras vidas.  De salvación a las obras mayores, el Espíritu Santo está aquí para dirigirnos y mostrárnoslas.  Sea bendito por lo que Dios ya ha hecho en su vida y continué a proseguir por más.

Sea Bendito

Pastor Mark Spitsbergen

Email: This e-mail address is being protected from spambots. You need JavaScript enabled to view it

Teléfono: 858-566-1700

El Pan Diario Archivos: http://www.abidingplace.org/el-pan-diario.html

Page 48 of 49